El economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), el francés Olivier Blanchard, dijo hoy que el acuerdo al que llegaron los países europeos en el que se plantea una mayor integración económica es un paso en la dirección correcta, pero no como una solución completa para resolver la crisis de deuda de la zona euro.
Lo que sucedió la semana pasada es importante: es parte de la solución, pero no es la solución, aseveró Blanchard sin comentar qué otras medidas son necesarias.
El viernes se acordó en Bruselas la redacción de un nuevo tratado que recoja una mayor integración económica entre los países de la zona euro, a pesar de la negativa de Reino Unido de ratificar este acuerdo.
Entre otras medidas también acordaron destinar hasta 200.000 millones de euros a préstamos bilaterales con el FMI para ayudar a hacer frente a la crisis, financiando desde los países con el euro 150.000 millones, algo que el jefe economista del FMI cree que puede ayudar para que otros países también ayuden económicamente.
En coincidencia con la opinión de Blanchard, un informe del Banco de Pagos Internacionales (BPI) de diciembre afirma que las dificultades definanciación para los bancos europeos van a persistir debido a la crisis de deuda soberana, lo que ya ha incrementado la dependencia de los bancos franceses e italianos de la liquidez del Banco Central Europeo (BCE)
El BPI, con sede en la ciudad suiza de Basilea, recuerda que afinales de 2014 vencen títulos de deuda bancaria por valor de 2 billones de dólares (1,5 billones de euros)
También la Autoridad Bancaria Europea (EBA) alertó ayer del peligro de que se produzca una grave falta de crédito en toda la zona euro.
Su presidente, Andrea Enria, advirtió -en una entrevista que ayer adelantó el semanario alemán Der Spiegel , que después de los últimos test de estrés a los bancos europeos, podría darse una seria crisis de liquidez.
Ahora puede surgir el problema de que los bancos concedan menos créditos y ahoguen con ello a la economía, dijo Enria en la entrevista, según un despacho de la agencia de noticias DPA.
La EBA estimó que los bancos europeos debían incrementar su capital en 115.000 millones de euros (casi 154.000 millones de dólares) para poder responder a la crisis.
Aunque el acuerdo logrado el viernes supone un triunfo para la canciller alemana Angela Merkel ya que se cumplieron con la mayoría de sus condiciones, en su país el pacto no fue recibido con entusiasmo.
Según un estudio difundido ayer en la publicación dominical Bild am Sonntag, que reproduce la agencia de noticias DPA, uno de cada dos alemanes cree que le iría mejor sin el euro.
Un 46% de los consultados por el instituto alemán de investigaciones de opinión Emnid está convencido de que la primera potencia económica europea marcharía mejor sin la Unión Europea (UE) y sin su moneda única. El 45% es de la opinión contraria.
El 60% no cree que el bloque europeo vaya a desmoronarse, pero un 33%o está convencido de ello. Además, el 75% se considera antes alemán que europeo.
En Gran Bretaña, la actuación del premier David Cameron en la cumbre en Bruselas, de donde volvió aislado y con las manos vacías, causó fricciones en el gobierno de coalición de los conservadores con los liberaldemócratas, cuyo líder, Nick Clegg, quien tiene el cargo de vice primer ministro se manifestó amargamente decepcionado con el resultado. Dijo que es malo para el Reino Unido.
Fuente: Cronista.com